Los desafíos logísticos frente a la creciente demanda de carga refrigerada en contenedores

Agosto 28, 2018|Opinión|

[intro]Por  Cristian Montenegro, Director Comercial de MSC Chile[/intro]

Las grandes navieras del mundo que operamos con buques portacontenedores deberemos enfrentar importantes desafíos logísticos en los próximos años, debido a la alta exigencia que impondrá la demanda mundial por movilizar carga refrigerada.

En 2017 el comercio mundial de productos perecederos creció 5%, totalizando cerca de 115 millones de toneladas y el movimiento de carga en contenedores refrigerados se expandió a una tasa mayor de 8%, según el último Reefer Shipping Annual Review and Forecast de Drewry

Y es que, a nivel global, cada vez más los exportadores están privilegiando enviar sus productos en contenedores refrigerados a sus mercados de destino, sobre todo aquellos que tienen productos sensibles.

Los exportadores se han dado cuenta de los múltiples beneficios que tienen los contenedores refrigerados, entre ellos, la mantención de la cadena de frío, que es clave para la conservación de los productos, y la nula manipulación de los alimentos durante todo el proceso de traslado, lo que asegura que lleguen en un estado óptimo al cliente final.

Para cubrir la mayor demanda de contenedores refrigerados vemos dos alternativas: se fabrican en el mundo unos 350 mil TEUS de refeers al año, o se hace más eficiente la cadena logística, con miras a mejorar el ratio de utilización de los contenedores existentes por año.

Incorporar mayores eficiencias en la cadena logística impone múltiples desafíos. Todos quienes formamos parte de la industria naviera debemos intentar tener la capacidad y flexibilidad de contar con los stocks necesarios de contenedores reefers que requieren los exportadores chilenos, especialmente en aquellas épocas del año donde se producen los peak de demanda que coinciden con los altos volúmenes que se exportan de otros países de Sudamérica, algunos de ellos con menor estacionalidad.

A su vez, los exportadores y todos los actores que forman parte de la cadena logística deben trabajar en mejorar su capacidad de planificación. Por ejemplo, para anticiparse a factores como el clima, que contribuye en adelantar o atrasar las temporadas; a las restricciones portuarias y la dificultad de mover contenedores entre el hemisferio sur y norte de acuerdo a las necesidades estacionales, entre otros.

En MSC ya estamos trabajando para afrontar este desafío en Chile, pensando en la próxima temporada. En conjunto con Asoex y los principales actores de la cadena logística, estamos identificando los principales cuellos de botella que se producen desde la descarga del contenedor vacío hasta el embarque de éste lleno.

MSC, junto a su brazo logístico, Medlog, está contribuyendo en esto, implementando dos depósitos de contenedores en la V Región, que se sumarán a los dos que tiene en Arica y Santiago. La nueva infraestructura nos permitirá administrar mejor los contenedores existentes y aumentar la disponibilidad en épocas de mayor actividad.

No tenemos duda que esta nueva inversión será un apoyo relevante para todos los exportadores chilenos que usan los puertos de la V Región para salir al mundo y se sumará a los esfuerzos individuales de todos los actores de la cadena logística que miramos con entusiasmo cada desafío y las oportunidades de fortalecimiento que encontramos en ellos.

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