Cepal y alza de precios de fertilizantes: “Está el fantasma de una crisis alimentaria”

Junio 23, 2022|Actualidad|

 

Desde el organismo, afirman que el mayor impacto se sentirá en los pequeños productores agrícolas y los sectores más pobres.

La guerra entre Rusia y Ucrania ha puesto el foco en la seguridad alimentaria, con inflación en alimentos como el aceite, granos, energía y fertilizantes que marcó su peak a nivel mundial durante el primer trimestre de este año.

Un panorama que desde la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) vienen monitoreando desde antes del conflicto bélico, ya que alimentos y fertilizantes llevan aumentando su precio desde 2020, producto de las interrupciones en la cadena de suministro y que ha hecho que la prevalencia de la subalimentación -es decir, que la ingesta de alimentos no cubra las necesidades de energía básicas de manera continua- alcanzara un máximo del 9,1% en la región, cifra no vista desde 2005.

“Ninguna otra región en el mundo depende tanto de las importaciones de fertilizantes y, sobre todo, ninguna otra región que produzca y exporte tantos alimentos, como la nuestra”.

Por lo mismo, la directora de la División de Recursos Naturales del organismo, Jeannette Sánchez, declara estar “preocupada” por el impacto del alza de los precios de los fertilizantes en la región, que se ha duplicado desde mediados del 2020 y en abril tocó su punto más alto a doce meses con un incremento de 141%.

Así, el organismo estima que, con las nuevas proyecciones de crecimiento económico y suponiendo que la inflación subirá dos puntos porcentuales más, en la región aumentarían en ocho millones las personas en riesgo de seguridad alimentaria, sumándose a las actuales 86,4 millones de individuos ya en peligro.

“Está el fantasma de una crisis alimentaria. Es una preocupación el crecimiento y el riesgo que tenemos de crisis alimentaria aquí en la región, es una realidad”, explica la experta.

Hoy, a pesar de que en mayo se produjera una estabilización en el valor de los fertilizantes, los precios todavía se mantienen altos, explica la economista. Y es que estas alzas no son solo por la coyuntura de la guerra, también inciden los precios del gas, componente clave para el desarrollo de los fertilizantes.

“Ya venía subiendo desde antes y por eso es que se ha provocado este profundo impacto en los costos de producción de los productores agrícolas, que en ciertos casos llegan al 40% de los costos. Entre los costos de energía y los costos de fertilizantes se llevan una proporción del costo de producción muy importante, entonces claramente es una alerta”, explica la experta.

Sánchez apunta a que la región es “tremendamente dependiente” de la producción externa, siendo que el 78% del consumo de fertilizantes es importado. “Ninguna otra región en el mundo depende tanto de las importaciones de fertilizantes y, sobre todo, ninguna otra región que produzca y exporte tantos alimentos como nuestra región”, señala.

En este escenario los países más afectados serán los de vocación agrícola, como Chile, y el impacto seguirá sintiéndose en los precios de alimentos, los cuales este año lograron su mayor avance desde 1990. Una tendencia que seguirá impulsada por el costo de los fertilizantes.

“Es un incremento muy importante en los alimentos y que impacta a toda la región y, por supuesto, Chile ha sido uno de los países con mayor diferencial entre la inflación de alimentos y el IPC general”, agrega.

Impacto en sectores más pobres

La Cepal está alerta a que los precios de los fertilizantes sigan altos y solo puedan acceder a ellos los grandes productores, afectando principalmente a los pequeños agricultores e impactando a sus costos de producción y que sus rentabilidades entren en riesgo.

La entidad está atenta a la evolución de la inflación, que en muchos países se acerca a los dos dígitos -como en el caso de Chile- y que impacta en los sectores más pobres, quienes destinan una parte más grande de su presupuesto a alimentos, energía y transporte. “Son justamente estos rubros los que están siendo afectados y los que están poniendo una impronta que no solamente es exacerbar pobreza, sino también subir la desigualdad”, menciona Sánchez.

Frente a esta situación, desde el organismo llaman a tomar medidas de protección social en los países, algo que la experta asegura que Chile “ha reaccionado adecuadamente”. Recomiendan ajustar las transferencias monetarias al incremento de precios focalizados a los sectores más pobres y activar programas de alimentación escolar.

Esto, además de dar apoyo a los productores agrícolas, con líneas de financiamiento y condiciones más blandas y posibilidad de reestructuración de deudas para los más pequeños, quienes -según explica la experta- son los que se concentran en el mercado interno. “Es clave apoyar a estos productores para que no paren de producir y no se rompan las cadenas alimentarias”.

También en Cepal hacen un llamado a tomar medidas de carácter regional, como impulsar la integración y conexión entre los mercados, coordinando las distintas cadenas de valor de los alimentos clave, para obtener mayor resiliencia. Al igual que colaborar en el desarrollo tecnológico para producir distintos tipos de fertilizantes.

Fuente: Diario Financiero

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